lunes, 11 de marzo de 2013

La Forja De Una Suegra


Si tienes un hijo varón es imposible que no se te haya pasado por la cabeza en alguna ocasión (mas bien mas de una) el hecho de que muy probablemente algún día serás suegra. Menudo papelón, anda que no hay chistes al respecto y por muy "suegra guay" que seas no te librarás de alguna que otra sorna con retintín de vez en cuando.

Ayer he tenido una de mis primeros "sentimientos de suegra", está claro que una suegra no nace, se hace, y que la forja de una suegra comienza desde muy temprana edad. Ver cómo tu hijo de dos años y medio se lo pasa tan bien con su amiguita de cinco años y que en el momento de la despedida se posiciona para darle un buen beso en todos los morros no pasa desapercibido, créanme. Sobretodo si ese tipo de besos los ha tenido reservados solo y exclusivamente para su madre, o sea yo.

Que sí, que ya se que le estoy dando otra connotación al asunto pues él estaba tan feliz que esa fue la mejor manera de demostrarlo y que debería estar yo contenta por su felicidad y porque tenga días tan pletóricos rodeado de personas que le alegran la vida. Y, de hecho lo estoy, estoy feliz por todo eso. Pero es que, como he dicho antes, una suegra se hace y el sentimiento de posesión debe ser de los primeros en aflorar.

En mi defensa debo decir que soy consciente de todo, soy consciente del sentimiento racional y también del otro sentimiento, el que no es tan racional y que se atribuye tanto al concepto tan extendido de las suegras. Me hago el firme propósito de educar mis sentidos para que reine la racionalidad en mí y que aflore ésta con naturalidad pero estaré siempre con mis ojos bien abiertos para salvaguardar el bienestar de ese hijo que he traído al mundo. 
Comienza aquí la forja de una suegra...

viernes, 8 de marzo de 2013

Dando La Nota: Mujer


Hoy, 8 de Marzo es el Día Internacional de la Mujer. Hasta última hora no tenía muy claro qué tema poner y no por falta de opciones precisamente. Me debatía entre el impulso de seguir con mi vida, sin reivindicacionescomo si el sueño de la mujer plena y en igualdad fuera ya un hecho y entre aprovechar la ocasión para aunar fuerzas y gritar todas a una misma voz. 

Como verán, ha ganado la segunda opción aunque haré todo lo posible por vivir mi sueño de forma real. Para este día les traigo una canción cargada de fuerza, "Ella" de Bebe. No les pongo el vídeo original porque quiero que se centren en su letra y se empapen de su mensaje. Hoy todas gritaremos a una misma voz, hoy seremos la mujer que nos de la gana de ser...


jueves, 7 de marzo de 2013

Reseña: "Pandemonium"


Hoy les traigo la reseña de "Pandemonium" el segundo libro de la Trilogía Delirium de Lauren Oliver. Como viene siendo ya habitual en los segundos libros de las trilogías éstos se dedican fundamentalmente a desentrañar con mas profundidad la historia y es exactamente lo que encontraremos.

En "Pandemonium", nuestra protagonista nos narra los acontecimientos pasados y actuales alternativamente, de manera que la intriga se mantiene a lo largo del libro. Sigue predominando el estilo excesivamente lento y descriptivo que caracteriza a Lauren Oliver con lo que de nuevo y al igual que en "Delirium" hace que el libro resulte algo tedioso.

Por otro lado, hay más acción, aunque algo opacada por esa bruma carente de sentimientos impuesta por la sociedad predominante y que amenaza con llevarse todo por lo que nuestros protagonistas están luchando. Hay que tener en cuenta que, Lena, la protagonista ha vivido toda su vida rodeada de ese ambiente y aunque esté descubriendo que estuvo engañada es normal que se cuestione todas las novedades que traen los nuevos sentimientos. Una vez mas, en ella vemos a veces reflejada también esa bruma, esa ambigüedad, que la escritora aprovecha para añadir algo de incertidumbre en cuanto a los propios sentimientos de sus personajes.

En este segundo libro entran nuevos personajes que se intuyen importantes en la trama y digo se intuyen porque los personajes no acaban de involucrarse demasiado entre sí, máxime teniendo en cuenta que su lucha es precisamente para hacerlo abiertamente. Esto último resulta verdaderamente desconcertante aunque no descabellado. Las luchas implican sacrificios de muchos para futuros beneficios de otros tantos. 

Como ya comenté en la reseña de "Delirium", para mí el mejor desarrollo de esta trilogía es el que es efectuado por nosotros mismos, nos deja un montón de cuestiones en las que pensar y a las que darle muchas vueltas. Me ratifico en que eso es lo realmente valioso de esta trilogía.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Miércoles Mudo: La Visita

"Los niños necesitan más de modelos que de críticos".
Petrus Jacobus Joubert



Este fin de semana tuvimos la visita de "Tito" en casa. Tito es el amigo motivador que ayuda en el aprendizaje de los niños de dos años en la guardería. Con él se sienten identificados y aprenden hábitos y habilidades nuevas que les servirán para alcanzar su propia autonomía.

martes, 5 de marzo de 2013

Adiós Al Pañal

No hace mucho les hablé de mi embarazo que, aunque algo accidentado, recuerdo con mucho cariño esa especial etapa de mi vida. Si bien los embarazos suelen estar marcados por nuestras hormonas locas que bailan al son que les place, lo cierto es que en lo que al bebé se refiere he de decir que cada semana, cada mes, eran muy marcados. Puntual como un reloj se producían la gran mayoría de los cambios previstos. Les cuento esto porque luego descubrí que incluso después de haber nacido, mi hijo sigue siendo muy regular en sus cambios. Cada mes, casi con exactitud el peque nos suele sorprender con algunos de sus cambios. Unas veces son mas notorios que otros pero están ahí.

El mes pasado nos sorprendió con un par de cambios grandes, dos "adioses". Por un lado, se despidió de las siestas (aunque no de las esporádicas) y por otro, un definitivo adiós al pañal. Lo de las siestas, pues ya se sabe, o la duerme y nos acostamos todos a partir de las doce de la noche o la suprimimos y el peque se va a dormir sobre las ocho con tiempo para dormir las horas necesarias para el día siguiente.

En cuanto al pañal pues hemos pasado algunas fases desde "Preparándonos Para Dejar El Pañal". Una entrada de lo mas documentada que escribí hace unos meses donde yo misma comencé a ver las alternativas existentes en cuanto a orinales, reductores y demás.

Resumiendo un poco les diré que los primeros meses los dedicamos a familiarizar al peque (y a nosotros mismos) con los conceptos y que no empezamos mas en serio hasta Septiembre del año pasado. Compramos un reductor pero al comienzo se negó a usarlo porque en la guardería usaba orinal. Una vez pasó al váter en la guardería lo exigió también en casa, creo que se lo tomó como un ascenso.

La parte que más nos costó y ya no hablo del peque sino de nosotros, sus padres, fue la de atrevernos a salir a la calle con el peque ya sin pañal. Como siempre, todos opinan, todos aconsejan y te dejas llevar especialmente por los casos "negativos" que escuchas. Al final decidimos hacer caso omiso (y porque ya tocaba,  es decir, nos lanzábamos o nos lanzábamos) y todo fue coser y cantar; no ha tenido problemas para hacer pis de pie o sentado ni para "regar los árboles" cuando toca. Solo una vez se hizo pipí encima y al parecer le sirvió para no hacérselo mas, el peque es muy auto crítico en ese sentido. 

Lo mismo nos ocurrió con lo de quitarle el pañal mientras dormía y como siempre estaba seco pues optamos por quitarle primero el de la siesta. Lo demás vino con naturalidad, unos días después suprimimos la siesta (por los motivos que ya les conté) e imagino que con eso de que ya pasaba todo el día sin pañal llegó una noche (justo dos días después de cumplir los dos años y medio) en la que nos dijo que no quería ponérselo. Y desde entonces, ni un pipí encima, nada, sequito. 

Estoy segura de que aún nos quedan muchas mas fases por pasar pero quería hacer hincapié en el hecho de que las cosas tienden a suceder con naturalidad, los niños van necesitando sus cambios a su propio ritmo y que nosotros, los padres, "solo" tenemos que estar pendientes de las señales que nos van dando nuestros hijos y guiarlos. A veces son varios cambios juntos, otras uno a cada vez y nunca, nunca tienen por qué vivir la experiencia igual que otros niños. No nos dejemos llevar por el miedo a lo que pueda ocurrir porque con toda seguridad la realidad será bien distinta de lo que esperabas.