lunes, 5 de diciembre de 2011

El "Planazo"


Para hoy tenía un "Planazo"; ir a la peluquería mientras mi madre se daba una escapada con el peque durante el tiempo que yo invertía en entrar con una pinta atroz y salir totalmente renovada.

El planazo en sí no era la peluquería, no soy de las que le guste demasiado ir, sólo de pensar en las horas que voy a estar ahí sentada pensando en lo que podría estar haciendo hace que me muera de la ansiedad. Total, que el "planazo", según yo, estaba en las últimas páginas del libro que me estoy leyendo. Tenía toda la intención de dejar que me hicieran cualquier cosa en el pelo mientras yo me zambullía total y absolutamente en mi libro, que por cierto, está muy interesante y ya estoy por acabarlo. Hasta estaba dispuesta a esperar un turno largo hasta que llegaran a mi.

Con esa intención entré en la peluquería, y como nunca, me atendieron rapidísimo. Me senté y saqué mi libro, feliz por la perspectiva. No soy de las que habla mucho en la peluquería a no ser que me pregunten así que yo ya iba a tiro hecho. El peluquero de siempre no estaba hoy, qué pena, con lo que me gustaba, era buenísimo, rápido y hacía un excelente trabajo, y lo mejor, era un hombre de pocas palabras (ideal para mis intenciones). Al parecer ya no trabaja allí. En su lugar me atiende una chica muy simpática y con muchas ganas de hacer amigos. Cada vez que cogía mi libro ella me preguntaba algo y alargaba la conversación así que, al final, tuve que desistir. 

No me malinterpreten, la verdad es que jamás desecho una buena conversación, y ésta lo era, pero es que yo ya iba con mi plan predeterminado. Esto me ha hecho reflexionar; ¿cuánto ha cambiado mi vida que busco a toda costa y desesperadamente cualquier huequito para poder dedicarme a una de las cosas que más me gusta? y aún más, ¿desde cuando ir a la peluquería a leer es un planazo?. Siempre me ha gustado leer, para mí es como una necesidad básica. En días como hoy en que no puedo dedicarle el tiempo que me gustaría termino como inconclusa. ¡Menuda sensación!. Y ni que decir tiene que ya no se lo que es leerme un libro de un tirón.

Y eso que la chica de la peluquería se esmeraba en mantener mi atención, hasta me dio un buen masaje capilar mientras charlábamos, pero es que soy mamá, mamá lectora y necesitaba ese rato de evasión. 

Ahora, si me lo permiten, las voy a dejar un ratito para ir a terminar ese libro antes de que se despierte el peque de la siesta...

4 comentarios:

  1. Yaneth, desgraciadamente te entiendo. Cuando nació mi hijo tuve encima de mi mesilla el mismo libro...4-5 meses?? Y eso que leer es mi afición preferida.

    Espero que hayas podido disfrutar con tranquilidad de la lectura del final del libro :)

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  2. Jajaja,cierto, cierto, cierto, que tenemos muchas cosas en común. Voy a la pelu por obligación y no por devoción. Me encanta leer. Cuando me incorporé al trabajo mi momento del día era la ida y venido del trabajo,esos 20 minutos de cada trayecto del metro en los que mi piojo iba dormidito, tan chiquitín entonces, los aprovechaba para leer.
    Espero que hayas podido terminar el libro.
    Besitos

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  3. jajaja... ¡Qué bueno! Leí tu artículo de dos veces porque sonó el teléfono, pero creaste intriga desde el principio.
    ¡Hasta la próxima, mamá lectora!

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  4. Hay como te entiendo el "vicio". Yo ando con tres libros juntos, dos en papel, uno en la compu, leyendo de a ratos de siesta, o de madrugada... que lindo plan unas buenas horas de lectura. Lo comparto!

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