"Se sentaron en uno de los bancos de cara al Neva. Al otro lado del río se alzaba la cúpula dorada de la catedral de San Pedro y San Pablo. Alexandr ocupaba casi la mitad del banco, con las piernas bien separadas, y los brazos extendidos sobre el respaldo. Tatiana se sentó con delicadeza, atenta a que su pierna no tocara la de él.
Alexandr actuaba con la mayor naturalidad. Se movía como si no se diera cuenta en absoluto del efecto que causaba en una tímida muchachita que acababa de cumplir diecisiete años. Todos sus miembros expresaban una confianza total en el lugar que le correspondía en el universo. Todo esto me ha sido dado, parecía proclamar. Mi cuerpo, mi rostro, mi estatura, mi fuerza. No lo he pedido. No lo he hecho. No lo he construido. No he tenido que pelear para conseguirlo. Es un regalo por el que todos los días doy gracias cuando me lavo y me peino, un regalo del que no abuso ni vuelvo a pensar en él mientras vivo mi día. No me siento orgulloso ni humillado. No me hace arrogante o vanidoso, pero tampoco me hace sumiso ni falsamente modesto.Sé lo que soy, decía Alexandr con cada uno de los movimientos de su cuerpo.Tatiana se había olvidado de respirar. Lo hizo ahora mientras dirigía la mirada al Neva."
"Lo que he estado haciendo hasta ahora no es suficiente. Si quiero vivir necesitaré algo más, algo que no es de este mundo. Una fuerza capaz de eliminar el frío con nada, de saciar el hambre con nada."
Las guerras traen consigo muerte, destrucción, hambre... fuerza, lucha, vida, amor..."Las muchachas permanecieron en silencio en la habitación helada. Dasha abrazó a su hermana.
-Quisiera tener hambre otra vez. ¿Recuerdas el mes pasado que siempre estábamos muertas de hambre?-Lo recuerdo.-Ya no lo sientes, ¿verdad?-No -admitió Tatiana con voz débil.-Quiero sentirla."
Lo recomiendo, recomiendo enteramente este libro. Es profundo y apasionante en todas sus facetas. En todas ;)